hoy se me dio por el origen…

más allá de intenciones globalizadoras, etnocéntricas, socio-polí­ticas y a fin de cuentas, económicas. ¿puede hablarse con seriedad de gastronomí­a étnica?

por citar apenas algunos ejemplos: ¿en qué pradera de suiza crecí­an papas, en que valle italiano crecí­an tomates? es decir, ¿qué tan suizas serán las papas rosty o cuan polacas y/o rusas los vodkas? no parece tan francés el gratin Dauphinois si consideramos que la papa o patata es de origen incaico.

¿cocina gala a base de chocolatl azteca?

como el tiramisú que además de cacao lleva café etí­ope y ron de cañas de nueva guinea. no está demás saber que el original no incluí­a mascarpone y que a igual que el tango argentino fue concebido en los prostí­bulos, de ahí­ su nombre: eran las palabras con que las madames animaban cuando convidaban este postre a sus clientes en dialecto del venetto te tira su, es decir, que te levanta…

¿hasta que punto son italianas la ensalada caprese o la pizza? si están hechas con mozzarella de leche de búfalas longobardas y tomates -tomatl- aztecas? digamos que ya tampoco suena tan español el gazpacho…

en fin. la lista es interminable. por eso desde siempre sostengo la pregunta, cuando hablan y reclaman nomenclatura de origen… ¿de qué carajo estarán hablando?

potato eaters

porque de ser así­, este cuadro pertenece a los hermanos del perú.