documental
- 05 | 02 | 2009
- so sprach vadinho
- su opinión
mirá de lo que vine a acordarme…
habíamos quedado en que pasaba por tu casa. cerraba el bar y tomaba remise. esa madrugada tenías apuro. pero no fue mi culpa que la morocha se quedara sola hasta el cierre, y me pidiera permiso para permaner en el local hasta que llegara su remise que estaba demorado.
esa noche tenías tanto apuro que me llamaste y te llamé varias veces. cerré con llave y, para ganar tiempo comencé a hacer la caja. con el rabillo del ojo miraba a la morocha que nunca acababa su vaso de cerveza.
al principio sospeché una cama. me esperaban afuera para robarme. después me convencí que realmente su remise estaba demorado. así que me dediqué a los números y me olvidé de la mina.
estabas tan ansiosa…
quería ganar tiempo. trabé la caja y fui al fondo a buscar gaseosas y cervezas para cargar las heladeras. fui y vine varias veces apilando los cajones.
en el último viaje noté que la morocha no estaba. habrá ido al baño a desbeber las birras, supuse. dicen los ingleses que la diferencia entre el pis y la cerveza son quince minutos…
me dispuse a cargar la heladera debajo de la barra. terminé dos o tres cajones, no lo recuerdo… lo que sí recuerdo es que cuando levanté la mirada me encontré con un ombligo, un par de tetas y una sonrisa.
me levanté de golpe.
no dijo nada, mantuvo su sonrisa anfitriona y comenzó a bajarme la bragueta.
el reloj de mi paranoia comenzó su vertiginosa carrera: en cuanto le ponga una mano encima aparecen alí baba y los cuarenta ladrones, me rompen el culo a patadas y se llevan la recaudación de un viernes…
la morocha notó que algo fuera de lo común pasaba por mi cabeza, y me preguntó:
-¿qué pasa?
-nada. todo bien. -le respondí.
bajó la mirada y la perdí de vista. comenzó su trabajo. su juego. la verdad es que para esa altura del partido me importaban nada alí baba y sus secuaces… pero con la misma y otrora velocidad de mi paranoia apareció mi memoria. vos me estabas esperando… ansiosa.
a toda velocidad decidí una coartada. llegaría un poco más de lo prometido porque el remise se demoró…
como en una propaganda europea, el chico sacó un profiláctico del bolsillo trasero -en mis épocas de máxima actividad lo llevaba siempre ahí- se lo dio a la chica que gustosa abrió el sobrecito mágico y comenzó a ponerlo en su lugar.
el chico la izó cual bandera, llevándola en bandeja mientras mentalmente buscaba el lugar más oscuro, cómodo y reservado del bar. los sillones eran cómodos pero estaban muy cerca de la vidriera. los baños eran reservados pero poco higiénicos un viernes a las tres de la mañana. la cocina era el lugar…
volaron ropas interiores y exteriores. con el fragor de la situación el celular del chico cayó al piso. ¿a quién le importaba? después… más tarde lo recogería a él también.
error!
con tanta bad milk que el muy maldito cayó de frente y golpeó sobre la tecla de redial…
¿y cuál había sido la última llamada?
vos que esperabas ansiosa.
claro que esto lo supe más tarde… cuando me prohibiste el acceso a tu casa y tu cama de por vida…
podrías haber cortado, pero no. hasta grabaste la llamada… los gemidos, los empujones, las respiraciones abruptas.
perversa. no sólo escuchaste sino que además lo dejaste registrado en tu celular y hasta enviaste el mp3 a mi e-mail.
javier krahe: bajo su blusa
haciendo limpieza de correos encontré tu mensaje con el archivo adosado.
aprovecho el recuerdo, el paso del tiempo y te pregunto: ¿no sabés que es de mala educación escuchar conversaciones ajenas?




Oh, Vadinho…dé “gratias” que le mandó el mp3 y que al culo a patadas no se lo rompió la pobre ansiosa, con lo que le tocó escuchar…Qué momento tan feo PARA ELLA ¿no?
Macabro, me pareció. Parecería que ni a los hombres ni a los dioses tampoco les sale nunca esto de mover la cabecita para decir que “no”. Qué fácil que resulta elegirlos, c asi ni hay que preguntar, cualquier mina les baja el pantalón como quiere, cuando quiere, a la hora que quiere y dispone.
Vad, su celestial cuerpo y sus partes pudendas y no pudendas…¿por qué son para cualquiera?
Me sumo como buena eternamente cornuda y eternamente devastada al dolor de la ansiosa. Una amiga, realmente.
Beso amargo.
Oh, Vadinho…dé “gratias” que le mandó el mp3 y que al culo a patadas no se lo rompió la pobre ansiosa, con lo que le tocó escuchar…Qué momento tan feo PARA ELLA ¿no?
Macabro, me pareció. Parecería que ni a los hombres ni a los dioses tampoco les sale nunca esto de mover la cabecita para decir que “no”. Qué fácil que resulta elegirlos, c asi ni hay que preguntar, cualquier mina les baja el pantalón como quiere, cuando quiere, a la hora que quiere y dispone.
Vad, su celestial cuerpo y sus partes pudendas y no pudendas…¿por qué son para cualquiera?
Me sumo como buena eternamente cornuda y eternamente devastada al dolor de la ansiosa. Una amiga, realmente.
Beso amargo.
diosita: no quiero lavarme las manos, sólo puedo asegurarle, en caso de situación inversa, por mi parte, al segundo “hola” sin respuesta hubiera cortado.
los años me han enseñado a decir no. de hecho suelo practicarlo bastante, y en situaciones menos directas, sencillamente hago caso omiso.
y le digo más: “eternamente cornudos” somos todos. y que quien esté libre se saque el sombrero
Ja. Parece que los celulares y la infidelidad no van de la mano. Conozco a alguien a quién le pasó lo mismo, sólo que la señora usó la grabación para ganar un juicio de divorcio más que suculento.
PD. Todos somos cornudos. Por suerte no es “eternamente”.
ya lo borro?? no quiere reenviármelo?…
lua: esa fue siempre una de mis ventajas. nada por aquí nada por allá…
sol: jaja! lo borré.
Primero…
Muchas gracias por tu comentario, me alegra mucho que hayas tomado de tu tiempo para oirme y escribir sobre lo que hago. Le voy a pasar un cd a mi hermano con mas canciones para que te lo de cuando te cruce.
Para marzo estoy empezando con los shows, no como Juan Seren, sino como Club Malbec que es el grupo en cooperativa que estoy empezando a armar… canciones que recién saque del horno (no sé de cual, pero los saque de alguno) tangos, boleros y música que anda dictando el alma pa embriagar un poquito los oídos. Desde ya, apenas tenga las fechas te las paso y estás invitado.
Segundo…
Me colgue con tu pagina… leyendo tus historias… Sonrei con la de los niños tomando tragos sin alcohol (Serán tan obedientes cuando crezcan?) y coincido con lo del choripan…
Con respecto a lo del celular y tu chica…
decía Plutarco que disfrutar de todos los placeres es insensato; evitarlos insensible.
Un gran abrazo Vadinho! y nuevamente mil gracias!!! Tu aliento sirve de mucho!
maestro seren.
qué honor leerlo aquí. gracias a usted por su no sólo buena música, también por su originalidad.