Hay gente que no entiende al amor. Y no es que se espere comprenderlo, pero a veces es necesario tener una mirada más piadosa sobre él y quienes lo sufren. Porque muchas veces hay sufrimiento. Si no, miren a este pobre hombre que al no tener modo de poner sus sentimientos en palabras, tiene que decir todo esto: “que había sido engañado por el diablo, que su mujer le había abandonado y se había casado con otro hombre, por lo que había sufrido una carencia de relaciones sexuales, lo que le condujo al acto”. El “acto” en este caso es la culminación del amor con el burro.
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Se comenta que el denunciante había sido el mismísimo burro en un momento de despecho.
parece que sí, que lo había engañado con una gallina. tremendamente triste.