Escrito por El Lobo Andaluz
L@s individu@s capaces de enviar o comentar mediante anónimos hirientes, amenazantes o insultantes de todo tipo, me recuerdan a los chivatos del colegio, esos tipejos odiados por el resto de la clase y que intentaban mantenerse como ejemplares ante todo el profesorado. Al final terminaban por ser descubiertos y más de uno recibía la soberana paliza y desprecio de sus compañeros. Pero eso pasaba en mi niñez…. es posible que siga sucediendo ahora.
El anónimo es signo evidente de cobardía, de comportamiento similar al de las alimañas. Saben donde atacar, el momento y lugar en que pueden hacer más daño. Conocen los sentimientos de la otra persona y su punto débil. Lo usan cuando la vulnerabilidad del otro/a se ha puesto al descubierto. El experto en los envíos de anónimos suele ser alguien con la personalidad trastornada y poseedor de una doblez de comportamiento que puede pasar desapercibida. Utiliza la sorpresa del anónimo, el desconcierto que produce, la indefensión del receptor, la irritación ante algo a lo que no puede replicar porque desconoce el origen, la persona o alimaña de donde procede el insulto o amenaza, la falta de respeto por la intimidad del agredido o agredida.
El/la autor/a de anónimos merece el desprecio, más sabiendo que suele ser, la mayoría de las veces, alguien conocedor del agredido, o persona muy cercana. Los anónimos pueden estar provocados por la envidia, los celos, el odio irracional, la no aceptación de lo diferente…. o las manía persecutorias y neuróticas.
Parece que ni la red de redes puede librarse de esa plaga. Primero fueron los escritos sobre papel, después con el avance de los tiempos llegaron los anónimos telefónicos…… y ahora son virtuales y rastreros mediante los foros y los messenger, algo que los convierte en mucho más cabreante por hacerse público el anónimo y el anonimato de la alimaña mensajera.
De todas formas no dejan de ser simples ratas de alcantarilla las que precisan de ese anonimato o clandestinidad. Es verdad… las ratas aprovechan la oscuridad, los rincones y lugares para no ser vistas y atacar a lo más indefenso. La red es un lugar perfecto para ellas. Es lo único que no se me pasó por la mente cuando he comparado en otros blogs a Internet con la vida real….. no deja de ser una réplica de la propia vida que vivimos. En la red encontramos todo lo que hay en la realidad vivida. Incluso hasta las ratas (emisoras de anónimos).


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