Conservo una manía infantil: Tirar piedras al agua. Desde el mar, río, lagos, lagunas, charquitos… de manera rasante, al agua pato, en círculo, con diferentes efectos.
Arrojar minúsculas partículas contra la inmensidad. No puedo resistirlo.

Habré sido hincha de Estudiantes en otra vida, o palestino.


Follow me on Social Media