Por el momento, no iremos en cana
1. ¿Qué opina del llamado boom de la literatura argentina?
2. ¿Existe crítica literaria en la Argentina?
3. ¿Cuáles son sus proyectos literarios inmediatos?
4. ¿Cuál es para usted el mejor libro de ficción narrativa publicado en la Argentina en 1969? ¿Por qué?
1. Por los medios de información nos enteramos de que “hay” un llamado (como dice este cuestionario) boom de la literatura argentina. Ahora, dudar se vuelve difícil. Equivaldría a poner en duda la información en general, y para poder hacerlo habría que desmontar cada uno de los mensajes que nos llegan de esos medios, informándonos previamente sobre los medios de información, que informan sobre todo menos sobre sí mismos. Entonces, existe. La misma pregunta que formula Los Libros , medio de información, sugiere que el “llamado” existe. La opinión personal de un autor, o de todos los autores, carece de interés salvo para quienes aman las especulaciones de las almitas solitarias. Lo cierto es que hoy, nos guste o no, cada autor es el lugar que ocupa en el sistema. Superficialmente, parecería que en la actualidad hay más papeles para elegir: El Best Seller, El Escritor Polémico, El Autor Para Minorías Selectas, El Censurado, etc.
Sin embargo, el escritor no “elige” nada. Si accede a escribir y a publicar está aceptando participar en el juego: los resultados de su obra no le pertenecen y es absolutamente “irresponsable” de las posibles variantes, que van desde el bestsellerismo hasta la clandestinidad. Y esta irresponsabilidad significa, además, que no podrá reclamar para sí los beneficios graciosamente épicos que brinda la marginalidad: el libro es una mercancía y, por lo tanto, cualquier forma de circulación repite las leyes del mercado.
2. No hay crítica literaria en la Argentina; pero creo que la pregunta debe contestarla quien la formula: Los Libros , que pide a un autor que en sesenta líneas (autor que por su parte no se niega a responder) conteste sobre la literatura, la crítica, sus proyectos y el papel de los medios de información. Como parte del fenómeno, la opinión de Los Libros es más importante que la mía. Podría informar a los lectores acerca de su propia “tendencia crítica”. Tengo unas enormes ganas de enterarme a qué se debe semejante hibridaje entre estructuralismo y esa otra cosa que ha invadido sus páginas, especialmente las dedicadas a la crítica de libros. En el número 5 se nos informa, por ejemplo, que un autor posee, según la afirmación de Roa Bastos que firma la reseña, “un innato talento narrativo”, mientras otro (es Carlos Sgrosso quien lo dice) propone a sus lectores un “juego diabólicamente infantil”, en tanto un tercero ha escrito una “sugerente novela” (Alberto Perrone firma en este caso). En suma, que la pregunta planea en el vacío. Formularla o contestarla implica cierta dosis de humor siniestro y muchas ganas de jugar a las escondidas.
3. En estos días, Daniel Divinsky, dueño de las Ediciones de la Flor, rechazó mi segundo libro. Razones: “¿Qué querés, viejo? Con esto vamos en cana?” Por el momento, no iremos en cana.
4. Sin ninguna duda, Boquitas pintadas . Con la obra de Manuel Puig, la supuesta función “expresiva” del lenguaje literario, y la variada gama de ilusiones al respecto, sufre un golpe verdaderamente “crítico”. Boquitas define un campo, señala un punto de ruptura: estamos ante un modelo de sintaxis mayor donde nada nos es “comunicado”, salvo nuestra propia presencia como soportes vacíos de todas las determinaciones que nos hablan.
Osvaldo Lamborghini, en revista Los Libros, publicado en ADNCultura, La Nación.



Je, el punto 2 es casi un golpe a la mandíbula del entrevistador.
Fender Gebiet dijo que 24 02 2012 at 9:01
Es un pase de factura a Sarlo-Altamirano-Piglia, del que nunca se recuperaron. Casi un vaticinio…
genovese dijo que 24 02 2012 at 9:09