En la oscura noche
Ahora es la mitad de la noche: 3:20 AM. A eso de la una la nena lloró como lloran todos los niños, y desvelé para recordar: algo había escrito Llach (¿lo había soñado?). No, no. Me lo contó una amiga por la tarde: fijate, está buscando escándalo. Recordé, camino a la heladera (de la cama al living, y un poco más lúcido encendí el párpado requirente). Muchacho menemista, je.
No sé quién es Llach. Quiero decir: no lo conozco en persona. Pero. Pero hace todo para que uno perciba que le gusta hacerse conocer al punto de pensar: sé quien es. Extraño. O llamativo, al menos. Digamos que manipula muy bien su ausencia. También puede ocurrir que la materialidad de lo que escribe no alcanza, y entonces, sólo entonces, debe ocupar algún lugar, una posición.
Ajá. Repaso quién falta, cuál es el hueco discursivo molesto, ácido, lúcido, batallador, insufrible, soberbio, maleducado, prepotente: Fogwill. Pero Quique (me permito llamarlo así porque sí lo conocí, y a quien extraño como contendiente), al menos que yo sepa, no designó herederos intelectuales ni dejó una Kodama revolviendo el desván para que ungiera a otro. Pero quería destacar eso: Llach regurgita los argumentos de Fogwill respecto al número de los desaparecidos. Toma la bandera, la agita, pero en otro tono. No ya provocador, contestatario, sino con cierta marcialidad criminal, o peor: con esos aires pero sin substancia intelectual. Su forma de hacer pregón minimiza la denuncia, la hace chisme, delación, bravata. En eso se parece al que insulta desde la platea a los jugadores de fútbol: hay un foso y alambrado de distancia. El foso de Llach es la forma en que anula todo debate, contradicción o refutación. Es una forma de autorizarse y demostrar autoridad.
Y ahí llego: es la forma básica con que se expone un autoritario. Hay, si se piensa en términos literarios, una falacia: Llach supone que Gelman es “el poeta nacional” de un diario de izquierda. Otra falacia más: en Argentina no existen diarios de izquierda. Sí publicaciones periódicas de izquierda, de partidos de izquierda. Allanado esto: ni Gelman es el poeta nacional ni tenemos una izquierda capitalizada en un medio(#). Quién es el poeta nacional (si es que lo nacional merece un poeta) resulta harina de otro costal, un tema genérico, amplio y hasta baladí. Porque, ¿la poesía necesita de la nación? ¿A la nación le importan los poetas? Y generalizo con fervor: ¿a la nación argentina le importa la literatura?
Discutir el número en crímenes de lesa humanidad es de un vacío técnico-legal infantil: por caso, el juicio a la Triple A-CNU en Mar del Plata da por tierra con dicho argumento. Pero Llach niega la legislación internacional al respecto, como la historia continental detrás del Plan Cóndor (porque así se llamaba, así lo ejectuaron las fuerzas armadas de los distintos países limítrofes) y su fin: el terror. Y esa negación deja flotando otra, una más soterrada y dantesca: negando el terror de estado está negando el Holocausto, el genocidio Armenio, el genocidio de Stalin en Ucrania, el genocidio de Pol-Pot en Camboya, el genocidio en Ruanda y Burundi, el genocidio en la ex-Yugoslavia (durante el nazismo y luego de la muerte de Tito), y así, hasta agotar stock de crímenes de lesa humanidad.
No hace falta elaborar un razonamiento abstracto muy profundo para entender qué significa que un sujeto niegue los genocidios humanos.
Ahora, ¿cuál será el siguiente paso de Llach para que sintamos que lo conocemos más? ¿Quemará libros en una plaza (los suyos, al menos)? ¿Se quemará él mismo? O, tal vez, quiera ser el Gran Poeta Nacional, un Lugones ejemplar. Pero para eso debe resignar la sexualidad tardía y tratar de que sus propios hijos no violen gallinas por ahí.



http://twitter.com/#!/cotorrablanca/status/37765331468550145
o sea:
qué ploblemita, no? llamarse Ernesto Sé-Man. la concha de tu tía, qué boluda la aduana judía, llamarte así
ése es Llach en 140 caracteres
luisM dijo que 17 02 2011 at 8:50
[...] This post was mentioned on Twitter by Edgardo Balduccio, Maximiliano Crespi. Maximiliano Crespi said: Se viene el chisperío: Genovese (@genowitzky) sale a contestar las polémicas declaraciones de Llach (@cotorrablanca): http://bit.ly/enV1J4 [...]
Tweets that mention Phantom Circus » Blog Archive » En la oscura noche -- Topsy.com dijo que 17 02 2011 at 9:52
Por facebook, me entero que le envió un mail a Daniel Freidemberg que dice lo siguiente:
“cagaste. mirá bien cada vez que salgas de tu casa. te llego a cruzar y te rompo la cabeza. Santiago Llach”.
fecha 17 de febrero a las 04.35 am
Me parece que este muchacho no toma dimensión de lo que le puede pasar, pobrecito, me recuerda a Pablo Chacón.
genovese dijo que 17 02 2011 at 11:56
Es de la troupe de Estéban Schmidt y Huili Raffo. El primero, kirchnerista acérrimo amigo de Lucas Carrasco. Una banda de soretes de la primera hora.
baker dijo que 17 02 2011 at 16:16
No creo que Estéban Schmidt sea kirchnerista, salvo que haya devenido últimamente.
Fabián dijo que 17 02 2011 at 19:31
“Hoy cumple años el futuro diputado Lucas Carrasco, uno de los mejores kirchneristas vivos. Un abrazo liberal y cartesiano para él.”
Schmidt dixit. Y de qué facho habla. No es poco.
baker dijo que 17 02 2011 at 21:08
Determinar la polaridad de semejantes especímenes resulta un acto estéril, desisto de todo intento. Sepan disculpar.
genovese dijo que 17 02 2011 at 22:33
A ver. Si Schmidt es o no kirchnerista, tampoco es lo importante, lo importate es que es un flor de boludo, se lo mire por donde se lo mire. Desde su censura (yo la sufrí) hacia su defensa de medios como la Rede Globo. Ahora resulta que también apoya al filofascista de Llach. Para mí, es más que suficiente.
baker dijo que 18 02 2011 at 1:21
ah, cierto, tenés razón. Me había olvidado de ese “percance” en el BONKer delarruísta.
Fabián dijo que 18 02 2011 at 23:15