Rozitchner toma a dentelladas el pútrido cuerpo de PoSSe, como si él mismo no hubiese apoyado los dichos del saliente Ministro de Educación porteño (o peor, como si él mismo hubiese formado parte de la ola en contra de semejante retrógrado). Lean atentamente el banquete que ofrece y entenderán por qué tiene tan mal aliento:
1. Tiene 75 años. Sería muy raro, no imposible pero sí muy raro, que alguien de 75 años se ocupe de un sector en donde lo nuevo es tan relevante. En ese cargo se trata de sintonizar con el mundo que viene, no con el que se va.
2. Se le suicidó un hijo. No podés ser Ministro de Educación, es decir, ocuparte de los chicos, de los nuevos de la sociedad, si no lograste siquiera hacerle un lugar en el mundo a tu hijo.
3. Escribió un libro sobre el suicidio de su hijo. Además de que se te suicidó un hijo, en vez de hacerte cargo de tu gran fracaso escribís un libro escabroso y distante: lo volvés a matar. Transformás una catástrofe personal en un hecho literario desamoradamente: horror.
4. Dijo boludeces sobre el rock. Expresó asi una mirada retrógrada e ignorante respecto del arte actual.
5. Encaró el puesto con divismo intelectual. En vez de sumarse con humildad a un equipo de trabajo aterrizó como un Mesias.
6. Habló del pasado. Volvió para atrás. No hay que lograr orientación hablando de lo que sucedió y nos separa, hay que hacerlo hablando de lo que queremos, lo que vamos a hacer y nos une.
7. Con su actitud despertó todo tipo de reacciones en contra a pocos días de empezar en su cargo. Ser Ministro de Educación es mucha responsabilidad, tenés que servir a una sociedad, no agitarla inutilmente. Se trata de lograr entendimientos, no de armar más despelote.
8. Hizo el juego de los sindicatos y de la progresía. Permitió a los verdaderos responsables del deterioro de la Educación porteña (sindicatos hiper politizados y progresismo mentiroso y acomodaticio) eludir su culpa y dio pie a que lucieran una dignidad de la que carecen.
9. Sugirió una mirada benigna sobre fuerzas oscuras de la historia nacional reciente.
10. No expresa el verdadero espíritu del PRO y del Gobierno de la Ciudad: una mirada joven, nueva, una visión de la política orientada al logro, al servicio, al entendimiento con otros sectores.
Por todo eso, y pese a que algunas declaraciones suyas sobre el tema de seguridad fueran correctas y valientes, Posse no podía ser Ministro de Educación del Gobierno de la Ciudad. Donde hubo un Narodowski no puede haber un Posse.
(Vía Ignacio Molina en Twitter.)
Upgrade Jurásico: PoSSe, mientras tanto, sigue abriendo la bocota. Al mejor estilo Carrió agita las banderas de la catástrofe y convoca a “la lucha”, ¿convoca a formar un frente armado? ¿No sería un sedicioso? Tras semejantes dichos asoma un delito contemplado en cierta ley que defiende a la democracia:
“El país está en el borde de la anarquía. Convoco que empecemos una lucha seria contra esta anarquización que va a terminar muy peligrosamente”.
Además, si Argentina está a punto de la anarquía, ¿cuál es el problema?
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