El orín de Odín

Norep no cesa. Filtrose entre las napas freáticas adyacentes al Cementerio de la Recoleta, y a su manera se elevó como ceniza de volcán. ¿Qué hacer leninísticamente un domingo nocturno sin Chopin? Vagar, con o sin alma, con o sin ser, ¿o acaso hablamos de filosofía? Por tanto, salió cercano a husmear la cosa de la representación en sí. Oh, díjose, aquí una exposición de sujetos atrapados en un tiempo irreversible, como todo tiempo. De inmediato envió la siguiente postal “in crudo” a mi casilla de mail, como siempre, sin remitente: es así, el general no tiene diálogo, emite, exhala su mirada sin contemplación. Por caso, el sujeto del retrato vuelto a retratar (ojo en el ojo) resultó llamatvo. “Algo hay en él”, escribió con sus manos negativas, “busca y busca allá abajo mirando a cámara. ¿Será que nada encuentra?” Pero la imagen tiene un plus, también señala que hubo una foto del Inspector de Aves de Corral, en posición parecida, reposando las aguas desde su oscuridad. Y pregunta: “¿Qué hay ahí apuntando hacia el centro del Averno?”

Más tarde, ya en la madrugada, llega otro mail general: “Escriba, la foto tenía algo nomás. El Sr. Diablo la pasó por su filtro focal y encontró lo que sospechaba.

–No caben dudas general, Piglia es de los nuestros.” Aquí la prueba:

Mordzinski en el Centro Cultural Recoleta, exposición de fotos de escritores y otros demonios como el de más arriba. Vaya a Google y busque sobre el tema, ¿o acaso cree que esto es un servicio a la comunidad?

(Vía: Patum Damianum & Sack, colaboradores norepizados de la primera hora.)

2 Comentarios to “El orín de Odín”

  1. Qué forro! Se hizo sacar la misma foto que le sacaron a Don Borges! Pero Borges estaba ciego y no se dio cuenta, y Pigli se la hizo sacar a propósito para ser como él!!!! Qué padazo de boludo…

  2. El ir de profe a usa, alli maravillarse de flotar en tierra anglo, oh, eso también al ciego le gustaba.

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