Coria, siempre fue un protegido

Por la AAT, por los sponsors (Adidas, que siempre le consiguió invitaciones especiales para zafar de las rondas de clasificación), con la presión de un padre ambicioso por demás, y sin embargo nunca dejó de ser caprichoso, pendenciero, bocón, maleducado, engreído… ¿Qué? ¿Gatman cree que ahora es mejor tipo? Coria es una basurita y el camino que está haciendo es inversamente proporcional a todo lo que, como máximo, pudo conseguir con ventajas excesivas. Tras él, viene el hermanito que está quinto en el ranking nacional, pero con un problema grave: no quiere entrenar, todo a base de mano y talento, subido al caballo del apellido. Y sabemos que segundas partes no son mejores.

Al fin, el Gato Gaudio tenía razón cuando respondía a la pregunta cuál es tu mejor golpe: las piernas. Está bien, al Gato le gusta menos entrenar pero tiene un físico privilegiado y nunca, nunca (y lo digo a sabiendas) tomó ni una aspirina. Coria tenía la otra ventaja, sí, ahora me acuerdo, pero de eso, ah, de eso -en un país con el mejor Dios jugador de fútbol merquero hasta la médula- no se habla, ni se escribe. Seamos mediáticos, seamos tontos, seamos argentinos.

3 Comentarios to “Coria, siempre fue un protegido”

  1. puto mentiroso

  2. memtiroso puto

  3. Los Coria son la escoria del tenis argentino. Basta de farsantes.

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