20
ago 10

Radioactive Lingerie


Radioactive Lingerie es un site de fotos en cuya selección predominan o destacan los desnudos de un erotismo… grasa, por llamarlo de algún modo. La “grasitud”, según creo, es un efecto de la estética entre gonzo, casera y ochentosa perceptible en los peinados, las poses, vestimentas y ambientes en general, pero antes que eso de la luz sucia y granulada de las imágenes. Son las fotos de un mundo sumergido en un aire de vapores de meos. O sea, no llegamos a los extremos de Violencia Rivas hace un par de semanas: “… mientras el mundo se hunde en una pelopincho de sarna y mocos”. Acá es aire y vapores de meos. Siempre estoy pensando en eliminarlo del reader pero algo me detiene (una cosa muy similar me pasa con el blog de Atilio Boron), será el amor, será el calor, será la furia, o será la abundante pilosidad de las modelos. Me hace acordar a las revistas porno que veía a los catorce o quince años, a las que evitaba tocar con las manos. Más allá de eso de vez en cuando me procura algún cuelgue.


El atractivo de esta fotografía, por ejemplo, si hay que inventarle alguno, no estaría en la fogosa ropa interior de la modelo, el exceso de maquillaje, el chas chas amoroso o las marcas de la silla en las nalgas, o en unas medias que se adivinan horribles, un par de fundas de tripa de elefante, sino más bien en la situación y los detalles. Hice el esfuerzo de espiar los anaqueles rotando y aumentando la imagen con paint.net pero lo único que se pesca es “King” en rojo, que ya se veía… Por el diseño sangre y oscuridad y el grosor respetable del libro diría que se trata del autor de Carrie y Cementerio de animales, y no hay muchas opciones. El prejuicio dicta que el “maestro del horror” se lleva excelentemente bien con paredes empapeladas y con la idea de desnudar a la esposa o contratar a una profesional para sacarle fotos, mucho mejor que una biografía o selección de discursos del reverendo Martin Luther King.


Otra cosa notable es la foto enmarcada que cuelga de la pared. Parece porno de época, siempre tan chispeante. Tres señoritas, sombreros encantadores, de espaldas, en cuclillas y con el trasero al aire. Aunque la primera queda casi enteramente oculta por el cuerpo de nuestra modelo, se impone la simetría. Pero ¿se trata de eso? ¿Son traseros, están en cuclillas, o estoy extrapolando mis expectativas en función del contexto general? ¿Qué diría Merleau-Ponty? De lo que se puede estar seguro es de que las tres miran al unísono hacia la izquierda, para regalarnos un poco de mejilla. Más allá de las dudas planteadas, hagan el esfuerzo imaginativo y descubrirán que la ecuación culo / sombrero es eróticamente inaceptable, demasiado graciosa, demasiado ridícula, demasiado sombrero, cosa que cambia bastante con culo / cara / sombrero.


Yendo al personaje principal, a nuestra Caperucita en paños menores, hay algo incongruente en la posición de las manos, como si no supiera dónde ponerlas o como si acabara de ser sorprendida rezando. Y la pose no es todavía una pose. Interroga al partenaire con la mirada. Lo que le da ese aspecto de esposa siguiéndole la corriente al latoso del marido. De hastío. Y de esa extraña alianza, tan contranatura, imposible y de corta vida, y ochentosa también, entre la idea de matrimonio, el placer sexual (la sexología popular) y la industria del porno. Como sea. Juguemos al Ludo, mejor, querida, o miremos televisión. Etc.



2 Responses to “Radioactive Lingerie”

  1. ke Says:

    jajaja me salen lágrimas de la risa jaja ¡No tenés arreglo, vos! jaja

  2. fabian Says:

    Ustedes no tienen pelopinchos ahí :)
    http://www.ribeiro.com.ar/hcatalogopage.aspx?,9,7,0&gclid=CI3Nh7yUy6MCFYxi2godtn3ctw

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